Técnicas de relajación

Autor: Saludae.com 03 Febrero 2011 en Actualidad sobre Saludae
Técnicas de relajación as técnicas de relajación se indican especialmente para personas con trastornos psicosomáticos o con alteraciones debidas a la ansiedad, angustia o estrés

Las técnicas de relajación se indican especialmente para personas con trastornos psicosomáticos o con alteraciones debidas a la ansiedad, angustia o estrés. Deberían tomarse también como un hábito en todas las situaciones de la vida que generan tensión, como puede ser época de exámenes, estrés laboral o relaciones complicadas.

El objetivo fundamental de cualquier técnica de relajación es producir estados de baja activación en el sistema nervioso, los cuales se logran a consecuencia de establecer diversas actividades o actitudes cognitivas. Si se consigue este objetivo se conseguirá un mayor autocontrol en las conductas tanto intelectuales como emocionales o de comportamiento. Cualquier actitud negativa u obsesiva con estas técnicas producirá el efecto contrario al que se pretende conseguir.

La mejor actitud cuando se va a realizar cualquier técnica de relajación es eliminar las expectativas y los objetivos para centrarse en las tareas que se deben realizar y poner en ello toda la atención para evitar cualquier tipo de distracción. Dos de las principales técnicas son las siguientes:

  1. Método de representación numérica: muy útil para reducir la ansiedad y muy sencillo de llevar a cabo. Consiste en pensar en el número 10.000 de forma que lo dibujemos en nuestra mente. Cuando lo tengamos, le restamos dos unidades y nos dará 9.998 que deberemos de dibujar también. Seguiremos así durante 15 minutos, restando de dos en dos y viendo ese número mentalmente. Es entonces cuando comenzaremos a notar que la negatividad se ha ido de nuestra mente.
  2. Método del Doctor Benson: consiste en sentarse o estirarse en silencio, estando en una postura cómoda y con los ojos cerrados. Debemos entonces relajar todos los músculos de nuestro cuerpo, comenzando por los pies y pensando en que nos pesan tanto que no podemos moverlos, de manera que comiencen a liberarse. Una vez conseguido, iremos subiendo lentamente por el resto de partes de nuestro cuerpo.
  3. Se debe respirar por la nariz y con total naturalidad, contando si hace falta cada aspiración.
  4. Todo este proceso debe durar entre diez y veinte minutos, y los ojos sólo deberán abrirse para comprobar el tiempo.
  5. Al terminar, es recomendable quedarse sentado durante un rato y pasado un rato abrir los ojos, para unos minutos después levantarnos. No es recomendable levantase de golpe nada más terminar.

Pertenece a las conocidas como terapias orientales.

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